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¿Cómo crear rituales de Yoga para tu bienestar?

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En este episodio del podcast, quiero compartir contigo una serie de ideas para inspirarte a crear pequeños rituales alrededor de tu práctica de Yoga y aumentar tu motivación para seguir progresando. 

Escucha el podcast aquí:

Lee la transcripción del podcast a continuación:

Existen muchas acciones diarias que impactan positivamente nuestro bienestar. Aun así, es normal que a veces perdamos la motivación o la ilusión para poner en práctica esos hábitos, incluso si somos conscientes de la transformación que generan en nosotros.

Una forma de mantener tu aspiración viva es crear pequeños rituales alrededor de tu práctica de conexión diaria.  

Y ahora, tal vez te preguntarás… ¿Cuál es la diferencia entre un hábito o una rutina y un ritual?

A priori, ambas son acciones repetitivas que tienen cierta recurrencia en nuestras vidas, sin embargo, las rutinas suelen basarse más en automatismos, mientras que los rituales son actos que realizamos con plena consciencia.

El ritual tiene una carga sutil especial, porque está cargado de una intención elevada y una energía específica.

Algo tan sencillo como una intención puede convertir cualquier acción banal en un verdadero acto sagrado que nos conecta con lo trascendental o con la sacralidad de la vida.

A continuación, exploraremos una serie de factores clave para darle un toque especial a tu práctica.

1.  Intención – recuerda tu para qué y reafírmalo antes de practicar

La vida es compleja y es muy fácil dejarse llevar por la corriente.

En los momentos difíciles es cuando más necesitamos volver a nosotros mismos y crear anclas a través de la práctica para poder enfrentar cualquier reto con fluidez, aceptación y consciencia.  

Cuando tienes muy claras las intenciones detrás de tu práctica, es mucho más fácil perseverar.

Para reafirmarte una y otra vez en tu camino, te recomiendo invocar una intención personal antes de realizar tu práctica.

No tiene que ser algo muy complicado, simplemente pregúntate:

¿Cómo me siento? ¿Qué es lo que más necesito hoy? ¿Cuál es mi intención con esta práctica?

  • Tal vez quieras conectar con tu cuerpo, habitarlo con presencia, estar más pendiente de sus necesidades.
  • Tal vez quieras relajarte o aumentar un poco tu nivel de energía.
  • Quizá desees tomar consciencia de tus emociones y pensamientos o liberar ciertas tendencias de tu personalidad que te impiden avanzar en la vida (inseguridades, ansiedad, miedos, etc.)
  • Tal vez busques desarrollar una actitud más positiva frente a la vida y poder encontrar la felicidad, el equilibrio, y la paz interior.
  • Quizás desees conectar con tu fuerza interior, confiar más en ti misma, y atreverte a seguir la voz de tu corazón.
  • Tal vez lo que te motiva es elevar tu nivel de consciencia para poder vivir menos desde el ego y más desde la esencia, desde el SER.

Cualquiera que sea tu intención, tómate unos instantes para invocarla antes de tu práctica y si quieres ir un paso más allá, también puedes escoger técnicas específicas que apoyen tu intención.

Por ejemplo, vas a utilizar rutinas muy distintas si tu intención es elevar tu nivel de energía y amplificar el fuego sutil, en comparación con una intención de relajar profundamente el cuerpo y liberar tensiones emocionales.

2. Preparación – define el tiempo y el espacio en el que llevarás a cabo tu práctica

Tener un lugar y un momento definido para tu práctica de conexión diaria es otra manera de priorizar tu bienestar por encima de cualquier otra responsabilidad o compromiso que puedas tener.

Espacio

Respecto al factor espacio, es recomendable que prepares un rincón de tu casa o tu cuarto que esté dedicado exclusivamente a la práctica. A nivel sutil, este pequeño detalle puede ser un gran apoyo, ya que, al practicar día tras día en el mismo espacio, el lugar se carga energéticamente.

Por ejemplo, si un día estás con la mente a mil por horas y te sientas para meditar en el mismo espacio donde previamente has tenido meditaciones muy profundas, será más fácil calmar la mente y entrar en un nivel de profundidad parecido a tus prácticas anteriores.

En este sentido, el espacio puede ser un gran aliado, porque impacta la mente subconsciente y te ayuda a crear puentes energéticos entre tus sesiones de práctica.

También es indicado que tengas una lámpara o una vela prendida durante tu sesión porque la luz es considerada un símbolo de la Consciencia.

Tiempo

Por otro lado, el factor tiempo puede ser muy relevante, especialmente cuando planeas tus actividades diarias.

Al asignar un horario concreto para tu práctica, es mucho más probable que la lleves a cabo y, además, es una forma de programar tu subconsciente para solidificar el hábito.

Desde luego, el horario no tiene que ser demasiado estricto, pero es importante que lo tengas en cuenta, en vez de asumir una actitud de tipo: “Lo haré si me da tiempo” (que muchas veces se traduce en no implementar ese hábito de bienestar). 

3. Objetivos realistas, constancia y determinación

Una gran montaña se escala paso a paso…

Cuando te propones algo y no lo llevas a cabo, muchas veces surge una sensación interna de “haber fallado”.

A nivel subconsciente, el patrón de afirmar que harás algo y no hacerlo puede sabotear tu fuerza de voluntad e impregnar en ti creencias de tipo:

  • No puedo lograr lo que me propongo
  • Siempre acabo dejando las cosas a medias
  • No tengo fuerza de voluntad

En Yoga, aprendemos a soltar todos los apegos, pero es cierto que en determinados momentos del camino, podemos cultivar “apegos” positivos, por ejemplo, el apego a la práctica.

En este sentido, es clave abordar una disciplina “flexible”, estableciendo objetivos realistas para ti, por ejemplo:

Practico al menos x minutos al día y si el contexto me lo permite, tal vez más…

El hecho de enfocarte a diario en tu bienestar, refina el carácter y tiene repercusiones positivas en absolutamente todo lo que hagas en tu vida porque amplifica tu fuerza de voluntad, tu determinación, y tu confianza en ti mismo.

4. Diario de práctica

Mantener un diario es algo muy valioso a largo plazo porque tu práctica evoluciona con el tiempo, llevándote hacia nuevos niveles de comprensión y profundidad.

Escribir cómo te sientes antes y después de realizar una determinada práctica te ayuda a objetivar tus vivencias, tus experiencias y tu progreso. Esto puede influir mucho en tu motivación porque a la mayoría de los seres humanos, inconscientemente nos mueve la idea de progresar.

Además, un diario de práctica:

  • te permite comprender mejor en retrospectiva tus estados emocionales, los temas de pensamiento más frecuentes, las resistencias de tu mente, y las realizaciones personales que hayas tenido durante tu práctica. 
  • te ayuda a establecer un canal de comunicación con partes más profundas de ti, ya que después de una sesión de Yoga o meditación, estás muy abierto a recibir mensajes e inspiración de dimensiones más elevadas de tu SER.
  • te asiste en llevar un registro de las técnicas que has aplicado en diferentes etapas o momentos de tu vida; de esta forma, tendrás más claro lo que funciona para ti y lo que no.

Espero que estas ideas te inspiren a la hora de avanzar en tu práctica y si las aplicas, me encantará saber cómo te ha ido.🥰🙏

Namaste

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