¿Existe alguna diferencia entre la respiración consciente y el pranayama?
Las técnicas de respiración que practicamos en Yoga tienen un montón de beneficios a nivel físico-energético y psicológico, pero son solamente el primer paso en el desarrollo de la práctica de pranayama.
El pranayama significa ante todo, el control del prana o la energía sutil que se mueve a través del cuerpo energético (pranamaya kosha). Para practicar pranayama en el sentido real de la palabra, primero es necesario despertar tu capacidad de percibir y sentir el prana en el cuerpo sutil (chakras, nadis, vayus etc.).
Una vez que despiertes esta capacidad en ti (todos los seres humanos la tenemos, a veces en estado latente), la progresión natural es empezar a canalizar y dirigir el prana con intención, según tus objetivos.
- El Prana es la fuerza vital, la energía que anima todo el Universo y la vida de un ser humano.
- La respiración es solamente uno de los vehículos a través de los cuales el ser humano absorbe prana.
- El Prana existe en el Universo, en la energía de la Luna y el Sol, en tus pensamientos, en tus alimentos, en el aire, etc.
Las técnicas de respiración, en primera fase, te ayudan a oxigenarte, liberar tensiones, calmar la mente, lidiar con emociones difíciles y activar tu sistema nervioso simpático o parasimpático, dependiendo de las técnicas que practiques.
Por otro lado, la capacidad de sentir realmente el prana y canalizarlo en una determinada dirección es un proceso que requiere paciencia, constancia y determinación.
Si perseveras a la hora de aplicar diferentes técnicas de respiración, poco a poco aumentarás tu capacidad de percibir las energías sutiles que se mueven en tu ser, adquiriendo cierto grado de control o maestría sobre estas energías.
¿En qué situaciones puedes practicar pranayama?
- Cuando quieres elevar tu nivel general de energía y vitalidad
- Si sientes dolor en cierta zona del cuerpo, puedes dirigir el prana directamente a la zona afectada
- Si necesitas mejorar tu inmunidad o realizar un proceso de détox físico-energético
- Si deseas acceder a estados emocionales expansivos o elevados
- Cuando quieres calmar tu mente, reducir el estrés o mejorar tu concentración
- En los procesos de manifestación, cuando mentalizas algo y quieres que cobre vida rápidamente
- Si quieres trabajar en la activación o el reequilibrado de un determinado chakra (centro energético) o vayu (corriente energética)
- Si deseas aumentar tu percepción extrasensorial
- Si te interesa potenciar tu proceso de evolución espiritual a través de la energía Kundalini
¿Cuándo no puedes practicar pranayama?
- Si te encuentras en un ambiente muy contaminado (ej: cuando estás cerca de un coche que emite mucho gas)
- Si fumas, está completamente prohibido practicar pranayama (en el caso de un fumador, los nadis se «obstruyen», es decir, se tapan y es necesaria una intensa purificación antes de empezar a movilizar energía a través de la práctica de pranayama)
- Durante la niebla o por la noche, la cantidad de prana es más baja, así que es ideal practicar durante el día.
- Si estás en un estado de nerviosismo extremo, ataque de pánico o shock emocional, es mejor calmarte respirando profundamente durante 10 minutos, sin alterar el ritmo de respiración con pautas específicas.
- Si padeces enfermedades o condiciones específicas, es mejor consultarlo primero con tu doctor (existen pranayamas más intensos, como Bhastrika, que tienes ciertas contraindicaciones, por ejemplo, problemas en el aparato digestivo).




