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Piensa en la última vez que te dejaste llevar por una situación externa que generó una respuesta emocional intensa en tu interior…

Tal vez alguien de la familia dejó la cocina sucia (“otra vez”), o alguien te gritó en la calle, o alguien te acusó de algo que no era tu responsabilidad.

Y ese evento marco tu día entero porque empezaste a darle mil vueltas y agregar más contenido emocional a la experiencia inicial.

En pocas palabras, convertiste una experiencia cotidiana banal en algo mucho más grande:

  • Repitiendo una y otra vez en tu mente el recuerdo de esa experiencia y los sentimientos que sentiste
  • Viajando al pasado para recordar situaciones similares y agregarle más contenido emocional al tema
  • Imaginando mil cosas que podrían haber sucedido a partir de esa experiencia banal

Las situaciones que tocan tus puntos sensibles están ahí para enseñarte algo. 

Cuando te dejas llevar, es muy fácil que la intensidad emocional se amplifique y que tu estado inicial de sorpresa, enfado (o cualquiera que sea la emoción inicial) aumente cada vez más y más.

Cuando combinamos la memoria, la visualización enfocada, la información sensorial y el contenido emocional de una experiencia, repitiéndolo una y otra vez, logramos cambiar nuestra percepción de la realidad y también la realidad misma.

Es posible que ya practiques esta “técnica” de forma habitual, sin darte cuenta de cómo afecta tu estado de ánimo, tu actitud, y tus relaciones con los demás.

Pero también puedes aplicar el mismo mecanismo para potenciar tu vida…

En este contexto, ¿qué es la transfiguración y cómo puedes transfigurar tus experiencias y tus estados de ánimo usando una técnica que ya utilizas por costumbre?

La clave está en tu enfoque.

En vez de alimentar con tu energía la parte “negativa” de una situación, puedes elegir enfocarte en los aspectos profundos, elevados y positivos de esa experiencia.

Encontrar el trasfondo Divino en esa situación que te reta, en ese ser querido, en esa persona que se pone agresiva contigo, o en cualquier otro evento de tu vida (en pocas palabras, transfigurar las experiencias).

La transfiguración implica una elección. La elección de ver la Divinidad y la Luz en todo y en todos.

No siempre es fácil porque existen situaciones de vida muy complejas donde aparentemente no podemos ver la Luz. Pero la Luz está allí y tú puedes enfocarte en ella.

Cualquier cosa en la que decides enfocarte, se amplifica en tu experiencia porque donde pones tu atención, canalizas también la mayor parte de tu energía.

Entonces, ¿porque no ir por la vida con una mirada más suave y desapegada, enfocándote en las cosas maravillosas y en los milagros de la vida cotidiana?

  • Transfigurando a tu pareja, a ti mismo, a tus “enemigos”, a tus amigos
  • Transfigurando las experiencias que vives
  • Transfigurando la comida con la que te alimentas, etc.

Esto no significa negar que existe polaridad y que no todo es color de rosa en la vida.

Pero tú decides dónde poner tu energía y mientras más consciente sea esa decisión (y menos automática), mejor. 

Tus relaciones mejorarán, tu estado de ánimo mejorará y tu vida diaria se convertirá sin esfuerzo en una práctica espiritual.

Te animo a que lo pruebes.🥰🙏

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